Valle del Guadalhorce: una tierra comprometida con el medioambiente

El Valle del Guadalhorce es uno de los lugares más comprometidos de la Costa del Sol con el desarrollo sostenible. Esta tierra, conocida como “la olla de Málaga”, por la gran diversidad de productos que en ella se cultivan durante todo el año, desempeña un importante papel como corredor verde, habiendo desarrollado en los últimos años diferentes acciones para proteger el medioambiente y despertar la conciencia social en torno a este tema. Entrevistamos a Margarita Jiménez Gómez, coordinadora área agroalimentaria GDR del Valle del Guadalhorce, quien nos explica las principales líneas de trabajo que se han llevado a cabo en esta zona en materia de sostenibilidad. 

 

¿Por qué es el Valle del Guadalhorce una tierra comprometida con el medioambiente? 

El Valle del Guadalhorce es un territorio comprometido con lla sostenibilidad por el importante papel que juega como corredor verde entre diferentes espacios de un gran valor medioambiental, como son el Parque Nacional Sierra de las Nieves, el Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes y el Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce, contando también en este corredor verde con varios Lugares de Interés Comunitario (LIC) en el entorno de los dos grandes afluentes del Guadalhorce, Río Grande y Fahala.

valle del guadalhorce malaga

 

Por otro lado, más del 75% de nuestro suelo es de uso agrícola, estando ocupado principalmente por cultivos de hoja perenne como los cítricos y olivos, actuando estos cultivos como pulmón verde para Málaga capital y la Costa del Sol. Destaca esta comarca por el gran crecimiento que ha tenido la producción ecológica, convirtiéndose en un referente por el incremento de superficie y operadores ecológicos en la última década.

 

¿Qué acciones sostenibles se están llevando a cabo en esta zona?

En términos de sostenibilidad ambiental, y dado que nuestro territorio tiene una clara vocación agrícola, se estableció una línea de trabajo para el fomento de la producción ecológica. Resultado de este trabajo, junto con un cambio de tendencia hacia una agricultura más sostenible y resiliente, se ha conseguido que en los últimos diez años, la superficie de producción ecológica casi se haya multiplicado por tres en la comarca del Valle del Guadalhorce. Con el fin de buscar un modelo más sostenible, se están promoviendo proyectos de investigación que hagan que nuestra comarca trabaje bajo los principios de la economía circular, buscando cerrar ciclos productivos mediante la integración de determinados subproductos del sector agroalimentario en nuestras producciones más significativas.

De forma paralela, se han realizado numerosas acciones para la promoción y difusión del consumo de alimentos de producción local, ecológicos y de temporada.  Nuestro modelo de alimentación tiene un importante impacto sobre el medioambiente, especialmente la última fase del sistema productivo: el embalaje y la distribución, promoviendo el consumo de alimentos de proximidad, podemos tener una importante influencia sobre nuestro entorno más cercano y contribuir a la lucha contra el cambio climático.

 

¿Cómo ha evolucionado la provincia de Málaga en materia de sostenibilidad en la última década?

La evolución de la imagen en cuestiones de sostenibilidad ha mejorado mucho en los últimos años. Somos una provincia muy cosmopolita, donde existe una gran diversidad de nacionalidades y procedencias, lo que consideramos que ha ayudado a que la conciencia sobre la lucha contra el cambio climático haya calado con mayor intensidad. Málaga es la provincia andaluza con mayores niveles de consumo de alimentos ecológicos. Quizás una de las claves del éxito al respecto ha sido la red de mercados ecológicos que semanalmente se celebran en nuestra provincia.

grupo de desarrollo rural valle del guadalhorce

 

¿Qué retos en materia de sostenibilidad quedan por cumplir en esta zona?

Aunque se ha avanzado mucho en el compromiso y concienciación sobre la gestión sostenible de nuestro entorno y los recursos, aún queda mucho trabajo por hacer. En este sentido, debe existir un mayor compromiso y coherencia en las actuaciones planteadas por las distintas administraciones. Se echa en falta que en la restauración no se establezcan las medidas para garantizar que un porcentaje de los menús se elaboren con productos locales y, si queremos ir un poco más allá, ecológicos, por el gran impacto que tiene la alimentación sobre el medioambiente y la lucha contra el cambio climático. También se deben hacer más campañas informativas y divulgativas para incrementar el compromiso medioambiental de la ciudadanía, promoviendo un consumo más responsable y el fomento de la economía circular. Ahora más que nunca, se pone en relieve la necesidad de cumplir con las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar.

 

¿Cómo pueden los visitantes contribuir a la sostenibilidad del Valle del Guadalhorce?

La mejor forma en que los visitantes pueden contribuir a la sostenibilidad de nuestra comarca es consumiendo y pidiendo en los restaurantes productos locales, ecológicos y de temporada. Además, existe un incipiente crecimiento de experiencias turísticas vinculadas a estas producciones locales, tanto en el campo, como en las empresas transformadoras. Si las personas que visitan nuestra comarca van demandando estas experiencias turísticas, contribuirán de forma directa al mantenimiento de estos espacios productivos y, por ende, al medio natural más propio del Guadalhorce. Vinculados a estos sistemas productivos, el visitante también podrá disfrutar de un amplio patrimonio etnográfico y cultural, que enriquece y diferencia al Valle del Guadalhorce. Una ruta por la red de acequias de origen árabe, por ejemplo, es una experiencia única que no dejará indiferente al visitante.

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