Cruzar el Desfiladero de los Gaitanes por un sendero suspendido a más de cien metros de altura impresiona incluso antes de pisar las pasarelas. El Caminito del Rey, en el interior de la provincia de Málaga, es hoy uno de los recorridos más demandados de la Costa del Sol y uno de los más regulados: se visita con entrada, hora asignada y en sentido único. Antes de reservar conviene conocer su historia, sus novedades y una lista de comprobaciones que evitará sorpresas.
Curiosidades del Caminito del Rey
El recorrido suma unos 7,7 kilómetros, de los cuales cerca de tres discurren sobre pasarelas ancladas a la roca, en algunos puntos a 105 metros sobre el río Guadalhorce. El nombre viene de 1921, cuando el rey Alfonso XIII lo recorrió para inaugurar la presa del Conde del Guadalhorce; la senda se había construido años antes para que los operarios de los saltos hidroeléctricos se desplazaran entre las dos centrales. Con el tiempo el hormigón se deterioró y el paso llegó a considerarse uno de los senderos más peligrosos del mundo, hasta que la restauración de 2015 lo devolvió al público con total seguridad. Desde entonces han pasado por sus pasarelas más de tres millones de personas.
Un paraje con historia y con vida propia
El desfiladero no es solo un escenario espectacular: es un hábitat protegido. Merece la pena levantar la vista, porque sobre el cañón vuela el buitre leonado, con más de dos metros y medio de envergadura, y también el halcón, que caza entre las paredes verticales. En las zonas altas es habitual ver cabras montesas moviéndose por la roca con una soltura difícil de creer. A pie de sendero aparecen restos de la antigua obra hidroeléctrica y tramos del camino original conservados bajo las pasarelas nuevas.

El nuevo puente colgante y el balcón de cristal
La gran novedad llegó en junio de 2026 con la apertura del nuevo puente colgante, el más largo de España en su categoría: 110 metros de longitud, una altura máxima de 50 metros y apenas 1,2 metros de anchura de paso, con suelo metálico y barandillas de cable y malla. Se sitúa en el tramo final, junto al puente de hierro del tren y el túnel de El Chorro, y se completa con 300 metros de sendero de nueva construcción. Además de añadir emoción, resuelve el kilómetro de descenso por terreno árido con el que terminaba antes la visita. La otra parada obligada sigue siendo el balcón de cristal, la plataforma acristalada asomada al vacío en el tramo de pasarelas, donde casi todo el mundo se detiene a mirar hacia abajo.
Entradas, cómo llegar y dónde aparcar
Las entradas se compran en la web oficial del Caminito del Rey con hasta tres meses de antelación, en dos modalidades: por libre, recorriendo el sendero a tu ritmo, o con visita guiada. Reserva en cuanto tengas fecha, sobre todo en fines de semana y puentes, porque las plazas de última hora escasean. El acceso norte está en Ardales y la salida sur en Álora; el recorrido es lineal y en sentido único, así que para volver al punto de partida tendrás que caminar o usar el autobús lanzadera que une ambos accesos, con billete aparte. En coche, desde Málaga se toma la A-357 hasta enlazar con la MA-5403; desde Antequera por la A-384 y desde Ronda por la A-367. También hay tren hasta la estación de El Chorro. El parking del acceso norte está regulado y en el sur hay aparcamiento junto a El Chorro; en ambos casos, el último tramo hasta la taquilla se hace a pie.
Recomendaciones antes de entrar
El Caminito del Rey no exige preparación física especial, pero sí un mínimo de previsión. Junto a nuestros consejos para organizar la aventura, esta es la lista de comprobación básica antes de salir de casa:
- Entrada reservada y documento de identidad para acceder.
- Margen de tiempo suficiente: del aparcamiento al control de acceso hay una caminata previa.
- Calzado cerrado y cómodo, apto para senderismo. Nada de chanclas ni suelas lisas.
- Agua, gorra y protección solar. Dentro no hay fuentes, aseos ni papeleras.
- Casco de seguridad: se entrega en el acceso y su uso es obligatorio durante todo el recorrido.
- No se permite el paso a menores de 8 años, ni con mascotas, mochilas grandes, palos de senderismo, palos selfie o drones.
- Consulta la previsión meteorológica: el viento fuerte o la lluvia pueden obligar a cerrar el sendero.
- Guarda tus residuos hasta la salida y no abandones las pasarelas en ningún momento.
Al terminar, la zona ofrece opciones para reponer fuerzas con cocina de la comarca —porra antequerana, ajoblanco, migas o chivo malagueño—, como el hotel-restaurante La Garganta, con vistas al pantano.
Una experiencia segura para casi todo el mundo

Si el vértigo es tu principal duda, puedes estar tranquilo: el recorrido está protegido por barandillas altas que reducen mucho la sensación de altura, y cualquier persona mayor de ocho años puede completarlo sin gran preparación. Aun así, la visita está desaconsejada para quienes tengan dolencias cardíacas, problemas respiratorios graves o movilidad reducida. Con la entrada reservada, el calzado adecuado y unas horas por delante, lo demás es dejarse llevar: mirar hacia arriba, asomarse con calma al vacío y entender por qué el Caminito del Rey se ha convertido en el gran símbolo del interior de Málaga.
05 mayo 2016





